miércoles, 29 de abril de 2009

Georges Franju: Le Sang des Bêtes (1949)


Franju rechazaba la noción de una objetividad en el cine documental y estoy de acuerdo con él. Un documental es siempre un trabajo personal, una búsqueda que refleja el punto de vista de su realizador.
Los temas sociales de protesta y de guerra, la ocupación Nazi en Paris y la industrialización después de la 2nda Guerra marcaron los primeros trabajos de Franju. Uno de ellos es éste, "Le Sang des Betes (La Sangre de las Bestias)", donde muestra un escenario, con un realismo verdaderamente brutal, del trabajo diario en un matadero parisino. Las imágenes siguen siendo, hasta la fecha, muy crueles. Pero el realizador, como todo gran cineasta, tiene una forma muy especial de ver el mundo, con compasión y gracia, con un excelente sentido del humor que hace de ésta película, una experiencia un poco más ligera.

La Sangre de las Bestias es un cortometraje documental que sin ningún tipo de tapujos nos muestra una jornada laboral dentro de un matadero en Paris. Cruda y visceral, en la película podemos ver sin censura el asesinato y la muerte de los animales, y su posterior descuartizamiento. Creo que el espectador, automáticamente se siente agredido por las imágenes, pero en gran parte se debe a esa naturalidad del acto de matar al animal. Sin resentimiento, sin temor, sin pensar. Simplemente se mata y neext!, el que sigue...
Camiones van y vienen del matadero haciendo entrar en su interior más ganado para sacrificar; ovejas que guían a otras a la muerte… La sangre de las bestias se transforma en una metáfora de los campos de concentración Nazis. Franju utiliza la pura realidad para manipularla a su antojo y construir una escalofriante recreación de lo sucedido años atrás en la guerra.

Pero la brillantez del documental va más allá. Franju nos muestra la muerte como debe de ser, algo natural, sin ningún tipo de misticismo o de culto... simplemente nos presenta lo que es morir cuando te meten un cuchillazo en la garganta o cuando te dan un tiro en la cabeza. Ahi termina todo, punto. Y creo que eso es lo que en el fondo nos aterra a la mayoría.

Genial y estremecedora, ésta película puede que sea una de las mejores obras en relación con el horror del holocausto.

martes, 28 de abril de 2009

Jose Luis Guerín: En Construcción (2001)


La realización de esta película es la prueba de un trabajo de producción muy detallado, elaborado de manera sensible por parte del director, con una manera muy particular de ver el cine. Guerín es uno de los pocos cineastas que acierta cuando se trata de trabajar al filo de la ficción y el documental; un hombre con un ojo mágico, capaz de captar con mucha fuerza la esencia de lo cotidiano; lo cuál, en lo personal, es uno de los aspectos más complejos de lograr en el mundo del cine y de sus personajes.
En Construcción es un film honesto, sin falsas pretensiones; una película que plantea una temática sin aprovecharse de lo discursivo, algo ya muy trillado y que suele cansar al espectador.
Guerín trata siempre de ser fiel a su ciudad y, principalmente, a éste barrio. Detalla con precisión el ambiente que se vive todos los días, dentro y fuera del edificio en construcción. Muestra la historia del lugar, su muerte y el paso del tiempo. Primero, el descubrimiento de unas antiguas tumbas romanas; vemos como un vecindario acude en comitiva para admirar el espectáculo, curiosear y de paso tratar de entender con toda su ingenuidad (de niños y adultos) lo que están presenciando. Luego, está el derrumbe de las viviendas viejas, que en un sentido metafórico vendrían a significar ese tránsito hacia la muerte, o el paso hacia otro estado. El tiempo... siempre presente. Éste se ve reforzado a lo largo de la película, con la eterna presencia de un enorme reloj sobre un edificio de la ciudad.
Pero el mayor logro del director, más que esa idílica alusión a la muerte, es la manera en que descubre y explora a sus personajes. Como el albañil, que rompe con esa imagen de trabajador marginado del tercer mundo y nos revela a un personaje de creencias religiosas y preocupado por el lado más poético de la existencia. O como la chica, emocionalmente generosa, una verdadera heroína, una sobreviviente. Ella es el retrato de la gran mayoría que viven en barrios y en condiciones similares.

Una película en la que se refleja la fragilidad humana. Seres conscientes de su miserable existencia pero que son, por encima de todo, supervivientes.
Es un gran trabajo para reflexionar, para cuestionarse y sobre todo para admirar la belleza y la complejidad del ser humano.


Éste es un corto del año ´86. Me gustó la música y la atmósfera en general del lugar.
Pocas cosas como tomar una camarita de cine y filmar en blanco y negro.

lunes, 20 de abril de 2009

Jose Luis Guerín


Director Catalán, uno de los cineastas contemporáneos mas influyentes en cuánto se refiere al cine de autor. Un tipo brillante que trabaja un lenguaje reflexivo y poético, con un estilo claro y sencillo.
Les dejo éste párrafo que me gustó mucho, dónde Guerín habla de la mirada del cineasta, dónde inicia y la importancia de la imaginación. Algo que a menudo olvidamos...
"La primera mirada creadora del cineasta yo la establezco en la infancia cuando el niño tiene la capacidad de soñar imágenes con las sombras, cuando está en la cama y en la penumbra, al amanecer o al anochecer, se proyectan sombras agigantadas de árboles, de hojas, filtraciones de luz a través de persianas. Entonces el niño tiene una capacidad fascinante para invocar, convocar imágenes a partir de las sombras. Es una capacidad que luego no sé por qué misteriosa razón solemos perder. Esa capacidad de ensoñación, de imaginar la imagen, es una redundancia que me gusta. Yo creo que el cineasta nace cuando contemplas esas sombras en la infancia, ya no eres un espectador porque hay una mirada creadora ahí, que está tabulando con las primeras imágenes en movimiento. Incluso una hipótesis que a mí me parece muy bella es la que sitúa la infancia del arte en ese terreno, que dice que el hombre remoto de las cuevas de Altamira antes de trazar el bisonte lo había soñado o imaginado a partir del juego de las sombras que se creaban en los accidentes de la gruta con la entrada del sol que creaba sombras y él adivinaba ahí el bisonte."


Les dejo esta entrevista donde donde se explaya sobre el cine, los espectadores y el azar que envuelve a ciertos cineastas.

Ésta otra es una entrevista dónde habla de varios temas relacionados con el cine, con su ideología como director y sobre su obra "En Construcción" (´01). De verdad, se las recomiendo.

http://www.pulpmovies.org/entrevistas/guerin.html

domingo, 19 de abril de 2009

Atomic Cafe (1982)


A finales de la década de los 70, el cineasta Kevin Rafferty, el documentalista Pierce Rafferty y la periodista Jayne Loader, realizaron un extenso trabajo de recopilación y selección de imágenes procedentes de archivos publicitarios generados por la propaganda oficial durante la guerra fría y relacionados con la guerra nuclear.



Durante la etapa más crítica de la guerra fría surgió una amplia lista de películas propagandísticas, civiles y militares, que tenían la finalidad de familiarizar al público con la idea de que la guerra nuclear era algo natural e inevitable, y de entrenar a la población para reaccionar en caso de un ataque nuclear.
El resultado abrió nuevas perspectivas dentro del género documental de compilación histórica, el “desmontaje documental”, enfocado hacia la utilización dialéctica de las imágenes, con el objeto de denunciar y poner en evidencia un determinado discurso oficial ya caduco mediante el procedimiento de mostrar las filmaciones que lo habían propagado.

jueves, 26 de marzo de 2009

Jay Rosenblatt: Human Remains (1998)


Human Remains se construye a partir del montaje de imágenes de archivo de fragmentos biográficos y diarios personales del siglo XX: Hitler, Franco, Stalin, Mussolini y Mao. Se recogen, aislados, fragmentos y anécdotas de sus vidas. Se huye de su papel en la historia y se muestra la faceta más íntima. Jay Rosenblatt desmitifica a estos personajes y los acerca a la ciudadanía corriente. Mussolini tenía dos leones, a Franco le gustaba ver la televisión sentado en el sofá con su mujer, a Hitler le gustaba mucho la pornografía y, al igual que Mao, sólo tenía un testículo. Aunque la mejor parte de Mao es cuando no le gusta lavarse los dientes... un tigre no se los lavaría.
El tono humorístico de la pieza es capaz de cautivar audiencias mientras ironiza los graves hechos históricos que protagonizaron estos personajes.


Este es un segmento de un documental (National Geographic) relacionado con el tema... Oficiales nazis vistos como seres humanos, no como monstruos.

Alain Resnais: Noche y Niebla (1955)


Cuando lo vi por primera vez, pensé que era una de las cosas mas desgarradoras que había visto en mi vida. Bueno, probablemente lo siga siendo, pero hay que tener en cuenta que en 1955, había pocas fuentes claras sobre el holocausto nazi. A mas de 50 años de haber sido producida esta obra, creo que la cantidad de archivo y testimonios que han salido a la luz desde entonces podrían hacer ver a este trabajo como una versión light de lo que muestra el director.
Son muchos los factores que hacen de este documental una obra tanto abrumadora como atractiva.
Resnais antes que nada, hace un distanciamiento entre espectador y las víctimas. No existe ninguna persona ni personaje con la que el espectador se pueda identificar, sólo con la voz de Michel Bouquet que recita unas frases escritas por Jean Cayrol, superviviente de un campo de concentración. Mientras se construían los diferentes campos de concentración, escribe Jean Cayrol: "Mientras tanto, Berger, obrero alemán; Stern, estudiante judío de Ámsterdam; Schmursky, comerciante de Cracovia; Annette, estudiante secundaria de Bordeaux, transcurren su vida normalmente, sin saber que, a mil kilómetros de su lugar de residencia, ya tienen un lugar asignado." Una forma aterradora de describir lo que estaba por suceder... Todo ese modo neutro de contar los acontecimientos, consigue una atmósfera agobiante que culmina con las imágenes de cadáveres amontonados en fosas comunes, montañas de cabellos de mujer, prisioneros enredados entre rejas y cables electrificados, etc. Como espectador tenemos las sensación de no poder escapar, Resnais prácticamente nos obliga a ser parte de todas esas experiencias.




El documental, filmado en Auschwitz, combina material en color con imágenes de noticieros en blanco y negro y fotografías fijas; Noche y Niebla compara imágenes de los silenciosos edificios abandonados en los campos con material de la época de la guerra, para contar la historia no sólo del Holocausto sino de la brutalidad a la que la humanidad puede llegar. Resnais filma en los campos abandonados y hace una de las primeras reflexiones cinematográficas acerca de esos horrores, cuestionando la naturaleza cíclica de la violencia humana.

Trinh T. Minh-ha: Reassemblage (1983)


Es una reflexión sobre el cine documental que explora y plantea cuestiones relacionadas con el trabajo etnográfico mientras la pantalla nos muestra imágenes de la vida cotidiana de un poblado en Senegal. La directora no pretende explicar nada sobre ese país, no pretende describir nada de los Peul o los Bassari, sólo expresar sus propios pensamientos sobre la función de la etnografía y de la antropología en el contexto de una sociedad mundial marcada por relaciones desiguales de poder.
Minh-ha no pretencde explicar o narrar, ella a través de la cámara, muestra las vivencias propias. Mira con los ojos del cineasta experimental, pero dirige su mirada hacia la materia del documentalista, el mundo histórico. No pretende dar sentido o coherencia a dicho mundo y por lo tanto actúa como registradora de las imágenes que se apoderan de ella y no al revés. Ella no ordena el mundo, el mundo y sus circunstancias naturales, lo desordena a ella, a su forma de mirar. Filma cuando se deja llevar por el entorno, momentos en los que nada es cerebral, sino que todo se convierte en un proceso sensitivo. En ese punto se produce el cruce entre el documentalista y el cineasta experimental.


La autora busca cuestionar al espectador acerca de las concepciones y mitos que existen sobre las comunidades africanas. Aquí no se muestran las típicas imágenes (al puro estilo de National Geographic) de enfermedades, hambruna, escasez, sufrimiento, etc. La directora presenta un mundo en donde niños sanos juegan con sus familias y donde madres trabajan día a día para llevar el alimento a sus casas... recolectando, moliendo granos, etc.
Minh-ha trata de alterar todo acerca de nuestra percepción de éstas comunidades, que hasta muestra a un niño albino; contraste específico de la raza negra predominante en ese continente.
Es una obra llena de imágenes bellas y simples donde el espectador no se dedica a otra cosa mas que a contemplarlas y a admirarlas, como si se tratara de una nueva experiencia, de un mundo nuevo y desconocido.